rodolfo walsh

1977 | Secuestro de Rodolfo Walsh

El 25 de Marzo de 1977, Rodolfo Walsh es emboscado en la calle por un grupo de tareas que lo acribilla en pleno centro porteño y se lo lleva a la ESMA.
 
El autor de Operación Masacre tenía 50 años y está desaparecido desde entonces.
 
Un día antes había dado a conocer desde la clandestinidad su Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar, escrita con motivo del primer aniversario del régimen.
 
Walsh salió con copias de ese texto cuando fue rodeado por los militares, quienes tras llevárselo saquearon su casa en San Vicente y se robaron sus papeles personales. 

La carta abierta a la Junta Militar

Entre enero y marzo de 1977, el periodista y militante Rodolfo Walsh escribió la Carta Abierta a la Junta Militar dirigida al gobierno de facto de Jorge Rafael Videla, en la que denunció la censura, las políticas económicas y el terrorismo de Estado

Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. 

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades. El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo. Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio. 

Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados. De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda una ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.

La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas. Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad, que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga. Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras. Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo  que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela, forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos. El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y solo 10 o 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. 

Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos. Más de cien procesados han sido igualmente abatidos  en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y los partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica, el humor del momento. Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga, ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor. El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Mason, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas. Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre  de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, “con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles” según su autopsia. Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron. Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.

En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la 1a Brigada Aérea, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre “violencias de distintos signos” ni el árbitro justo entre “dos terrorismos”, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y solo puede balbucear el discurso de la muerte. La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz y decenas de asilados, en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Bolivia y Uruguay. La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional, que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezca el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.

Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de “Prensa Libre”, Horacio Novillo, apuñalado y calcinado después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz conmonopolios internacionales. A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: “La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal”. 

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40 %, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30 %, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9 %  y prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificado de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron. Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40 %, el de ropa más del 50 %, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si ésas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”. 

Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convierte en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo, el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe. Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar “el país”, han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3 %, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400 %, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9 %, una baja del 13 % en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia. Mientras todas las funciones creadoras y protectoras  del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares, que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas, presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil de la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120 %, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.

6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete. Un aumento del 722 % en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: “Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos”. 

El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el “festín de los corruptos”. Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional.Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados, no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aun si mataran al último guerrillero no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. Éstas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

Rodolfo Jorge Walsh. – C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977

Algunos datos sobre Rodolfo Walsh

Rodolfo Walsh nació el 9 de enero de 1927 en Lamarque, conocido anteriormente como Pueblo Nuevo de la Colonia de Choele Choel, ubicado en la provincia de Río Negro.

A sus 17 años comenzó a trabajar en la Editorial Hachette realizando labores de traducción y corrección de textos.

En la Facultad de Filosofía y Letras en 1950, conoció a Elina Tejerina, quien sería la madre de sus dos hijas, María Victoria y Patricia, con quienes se mudó a la ciudad de La Plata.

Obra literaria y periodística

En 1953 publicó “Diez cuentos policiales argentinos” y “Variaciones en rojo”, que recibió el Premio Municipal de Literatura.

Walsh fue pionero del género literario policial en nuestro país, evolucionando de relatos de crímenes individuales a crímenes sociales.

Junto a la periodista Enriqueta Muñiz investigó exhaustivamente en el que se convertiría en su trabajo más comprometido, “Operación Masacre” (1957), acerca de la Revolución Libertadora.

Este libro es considerado la primera obra de no ficción periodística.

Al año siguiente, el autor publicó las 32 notas que dieron vida al “Caso Satanowsky”, sobre la conexión entre los servicios de información y la prensa.

“No puedo, ni quiero, ni debo renunciar a un sentimiento básico: la indignación ante el atropello, la cobardía y el asesinato”. (Prólogo para la primera edición de «Operación Masacre», julio de 1957)

En 1959, Walsh emigró a Cuba y se quedó allí durante dos años, en los que formó parte del equipo fundador de Prensa Latina junto a Jorge Masetti, Gabriel García Márquez y Rogelio García Lupo, entre otros.

Según sus propios periodistas fue “la primera agencia latinoamericana que consiguió inquietar a los monopolios yanquis”.

En 1966 publicó “Los oficios terrestres”, en el cual se encuentra “Esa mujer”, que versa sobre la figura de Eva Perón y es considerado estilísticamente uno de los cuentos más importantes de la literatura argentina.

Al año siguiente, ya gozando de reconocimiento en el ambiente literario publicó el libro de cuentos “Un kilo de oro”.

En ese momento el escritor dio fin a una etapa para adentrarse en la militancia política. 

Su militancia

“¿Quién mató a Rosendo?” fue publicado en 1969 durante su faceta política más comprometida.

El libro fue el fruto de la investigación de la interna sindical del partido obrero en la cual se disputaban el poder la corriente vandorista (aliada a las grandes empresas nacionales y extranjeras) y la corriente que defendía genuinamente los intereses del pueblo trabajador.

“El sistema no castiga a sus hombres: los premia. No encarcela a sus verdugos: los mantiene”. («¿Quién mató a Rosendo?», 1969)

De 1970 a 1973 Walsh militó en el denominado Peronismo de Base y luego se unió a Montoneros.

Durante estos años dio clases en las villas y editó la publicación Semanario Villero.

Además creó un sector de informaciones y fue el redactor de Diario de Noticias.

Formó parte de la CGTA (Confederación General de Trabajadores Argentinos), frente sindical que se oponía a pactar con la dictadura de Onganía. 

A mediados de los 70, Walsh estuvo absorbido por completo por su compromiso militante y dejó de lado la literatura.

Como respuesta al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, creó la Agencia Clandestina de Noticias y Cadena Informativa  con el propósito de mantener canales de información alternativos para una resistencia frente a los medios de comunicación durante la dictadura.

En esos años se publicó  “ESMA, Historia de la guerra sucia en la Argentina”, texto atribuido a Walsh pero que años más tarde se descubrió que había sido redactado por su compañero Horacio Verbitsky.

En septiembre de 1976, su hija Victoria, militante montonera, se suicidó al ser descubierta por los militares.

Walsh le dedicó unas últimas palabras a su hija en “Carta a Vicki” y explicó su muerte en “Carta a mis amigos”.

Uno de los documentos más relevantes que dejó Walsh como periodista es la Carta Abierta a la Junta Militar, escrita entre enero y marzo de 1977. 

“La Universal”, como la llamaría Gabriel García Márquez, es una denuncia de los métodos de tortura, las desapariciones y los campos de tortura y exterminio, dejando evidencias de la entrega del país por parte del gobierno militar a los poderes financieros internacionales.

Día del Trabajador y Trabajadora de Prensa

Se celebra el Día del Trabajador y Trabajadora de Prensa de la República Argentina, tras establecerse en 1944 el Estatuto del Periodista Profesional de la Argentina, inspirado por Juan Domingo Perón desde la Secretaría de Trabajo y Previsión.

Al mismo tiempo, se cumple el 44° aniversario del asesinato de Rodolfo Walsh, acaso uno de los más emblemáticos trabajadores de prensa en el país, motivo por el cual muchos atribuyen la efeméride a ese trágico hecho.

Pero la fecha en realidad conmemora un decreto del Poder Ejecutivo Nacional, del 25 de marzo de 1944, que estableció el Estatuto del Periodista Profesional de la Argentina.

Esa norma se convertiría en la Ley Nro. 12.908, sancionada y promulgada en diciembre de 1946, con plena vigencia en la actualidad.

A lo largo de los 77 años transcurridos desde 1944 hubo épocas de conquistas y bienestar, y otras de fuertes injusticias, caracterizadas por la pérdida de derechos laborales y violentas persecuciones contra trabajadores.

La dictadura cívico militar instaurada en el país el 24 de marzo de 1976 intervino la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (Fatpren) y varias de las organizaciones de base; ordenó el secuestro y desaparición de más de cien periodistas; al tiempo que se disponía la censura de la libre actividad de expresión de la prensa y, también cercenaba todos los derechos laborales y sindicales.

También fue dicho gobierno dictatorial el que se encargó de secuestrar y asesinar, el 25 de marzo de 1977, al escritor, periodista y militante Rodolfo Walsh, quien el día anterior, tras vivir clandestinamente en la ciudad bonaerense de San Vicente, publicó una carta abierta donde desnudaba todas las atrocidades del primer año del nuevo régimen militar.

Recordando a Juane Basso Feresín

Juane Basso

Hoy queremos saludar a nuestrxs compañerxs trabajadorxs de prensa, y recordar al Periodista Juane Basso Feresin.

Juane Basso, fue – es difícil decir fue– militante de derechos humanos, referente de H.I.J.O.S. Rosario, Periodista del semanario El Eslabón y el portal Redacción Rosario, medios de la Cooperativa La Masa, de la que fue cofundador. 

“Apenas nací, en la Unidad Penal 6 de Paraná, me anotaron con el apellido de mi vieja, María Eugenia Saint Girons. A los 9 años incorporé el apellido de mi viejo adoptivo, Hugo Basso. Hace 10, logré obtener el de mi padre biológico, Emilio Feresin, desaparecido por los genocidas. Me dicen Juane”.

Juane Basso nació el 11 de febrero de 1977, durante la detención clandestina de su madre, María Eugenia Saint Girons, en el hospital San Roque de Paraná.

Un día antes de su nacimiento, la dictadura cívico militar había secuestrado en Santa Fe a su padre, que permanece desaparecido.

Falleció el 03 de marzo de 2021, dejando ganas en sus familiares, amigxs y compañerxs de seguir compartiendo su presencia tan comprometida.

Abrazamos a su compañera Nadia Schujman, sus hijxs, familiares, compañerxs de militancia y amigxs.

Homenaje a Juane en el acto del 24M

Un sentido homenaje se le hizo a Juane en el Día de la memoria, por la verdad y la justicia, este 24 de marzo en Rosario.

En el video, Juane habla sobre su profesión de Periodista.

Me voy a permitir unas palabras acerca de Juane. 

Lo conocí en mi acercamiento a la agrupación H.I.J.O.S. y fue al primero de los H.I.J.O.S. de Rosario que conocí. 

Recuerdo su amabilidad, su paciencia, su empatía y su interés al escuchar el relato de mi historia.

Era un amigo franco, generoso, sensible e inteligente que incluía.

En mi primer experiencia del 24M me propuso participar leyendo parte del documento, y de asistir a las reuniones del Espacio Juicio y Castigo.

El impulsaba, inspiraba. Y seguirá inspirando.

Un compañero en todo el peso de la palabra.

Juane no sólo fue periodista, no alcanzan las palabras, aunque siempre estará en la memoria de quienes (aunque sea por un instante) lo conocimos porque dejó su huella.

Siempre queda ganas de más cuando conocés a grandes personas.

Juane era así. Siempre estaba ahí, siempre estará ahí.

Juane es un ejemplo, como periodista, como militante, y sobre todo como persona.

HLVS compañero! 

Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos

Durante más de 400 años, más de 15 millones de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de la deplorable trata transatlántica de esclavos, uno de los capítulos más negros de la historia de la humanidad.

Cada año, el 25 de marzo, el Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos ofrece la oportunidad de homenajear y recordar a aquellos que sufrieron y murieron a manos de este brutal sistema de esclavitud.

El objetivo de este día es generar conciencia sobre los peligros del racismo y los prejuicios en la actualidad.

¿Cuáles son las formas post modernas de la esclavitud?

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Por Marita Beros

Emprendedora antes que Diseñadora de Indumentaria. Mamá de Almendra y compañera de Claudio. Me gusta el café y compartir momentos con amigos y amigas. Me reinventé como copywriter, redactora digital y creadora de contenidos. Te brindo mis servicios de consultoría digital (las 3C) para la transformación de tu negocio y comparto mi conocimiento para emprender en vasoyagua.com

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