ley matrimonio igualitario

En 2010, se aprobó la Ley Nº 26.618 de Matrimonio igualitario en Argentina, siendo el primer país de América Latina en reconocer este derecho. En 11 años de vigencia de la ley se han casado más de 6 mil parejas en todo el país.  

2010 El año de la Ley de Matrimonio Igualitario

La Ley Nº 26.618 modifica en parte los artículos del Código Civil sobre derecho en las relaciones de familia. La norma permite además que las parejas puedan adoptar. El debate cuenta con la oposición de sectores conservadores y de la Iglesia, liderada por el entonces cardenal Jorge Bergoglio.

La ley transformó a la Argentina en el primer país de Latinoamérica y décimo en el mundo en garantizar el derecho a contraer matrimonio a parejas del mismo sexo en las mismas condiciones que las heterosexuales.

La Argentina tuvo Ley de Matrimonio Igualitario antes que Dinamarca (2012), el Reino Unido (2013), Francia (2013), Nueva Zelanda (2013), Finlandia (2015), Estados Unidos (2015), Austria (2020) o Suiza (2020).

Sólo en 30 países de 195 países del mundo existe la Ley de Matrimonio Igualitario.

Antecedentes de la Ley de Matrimonio Igualitario

“Queremos los mismos derechos, con el mismo nombre”.

Esa consigna planteaban las organizaciones por los derechos LGBTIQ+ hace más de diez años.

Desde los ´90, la agrupación Asociación Gays por los Derechos Civiles, liderada por Carlos Jáuregui venía impulsando un proyecto de matrimonio civil.

Desoídos, continuaron buscando alternativas para que sus vínculos amorosos sean reconocidos por el Estado de igual forma que para los heterosexuales y así poder contar con derechos como: acceso a la salud, pensión, herencia, y más.

  1. Por un lado, la Comunidad Homosexual Argentina impulsó y logró aprobar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto de ley de unión civil (2002).

2002

Bajo presión de organizaciones como la CHA, la Legislatura de Buenos Aires promulgó una ley que estableció uniones civiles para parejas del mismo sexo, convirtiéndose en la primera ciudad en América Latina en hacerlo.

Esta ley garantizaba algunos de los derechos de un matrimonio, como incorporarse a la obra social o visitas hospitalarias, pero no incluía el derecho a la adopción o la herencia.

Se aprobaron leyes parecidas en la provincia de Río Negro en 2003, y las ciudades de Villa Carlos Paz en 2007, y Río Cuarto y Villa María en 2009.

2005

Finalmente, en 2005, la CHA presentó una Ley de Unión Civil ante el Congreso de la Nación, la cual incluía el derecho a la adopción, pero la misma nunca llego a ser votada, tras lo cual la organización empezó a concentrar esfuerzos en el matrimonio igualitario.

2009

La CHA y FALGBT, con el apoyo de otras organizaciones en diversas provincias, lanzaron una campaña nacional en pos del matrimonio igualitario, tanto en el Poder Legislativo como el Poder Judicial.

2. Por el otro, María Rachid, integrante de la Federación Argentina LGBT y La Fulana, fue con su pareja al Registro Civil, pidió turno para casarse y, ante la negativa, presentó un recurso de amparo para que se dictara la inconstitucionalidad de la ley que prohibía el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En noviembre de 2009, en un caso presentado por una pareja homosexual, una jueza de la Ciudad de Buenos Aires falló que la incapacidad de conseguir un matrimonio igualitario era inconstitucional. Sin embargo, otra jueza declaró nulo este fallo.

La pareja participó en el primer matrimonio del mismo sexo en la Argentina a finales de diciembre en Ushuaia cuando la gobernadora admitió la sentencia original.

La campaña de recursos de amparo en todo el país

Mientras tanto, la FALGBT había lanzado una campaña de cientos de recursos de amparo por todo el país, empezando en las ciudades de Córdoba y Villa María.

Aunque el amparo eventualmente fue rechazado en Córdoba, ocurrieron ocho matrimonios más antes de la aprobación de la ley nacional el 15 de julio de 2010, concretándose por la vía judicial lo que en el Congreso no avanzaba.

Los proyectos avanzaron y hacia mayo de 2010, la Cámara de Diputados aprobó una combinación de dos leyes propuestas para modificar el Código Civil a fin de permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Finalmente, el Senado aprobó la Ley 26.618 el 15 de julio de 2010.

Al respecto, el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, que entró en vigencia el 1º de agosto de 2015, establece:

Ninguna norma puede ser interpretada ni aplicada en el sentido de limitar, restringir, excluir o suprimir la igualdad de derechos y obligaciones de los integrantes del matrimonio, y los efectos que éste produce, sea constituido por dos personas de distinto o igual sexo.

De esta manera, deja claro que todos los derechos y obligaciones que deriven de la unión marital aplican para todas las uniones, sin importar su orientación sexual o composición.

No era solo el atraso legal, sino que en la vida cotidiana de miles de personas, implicaba esconder su orientación sexual a sus familias, en sus lugares de trabajo, en sus círculos amistosos, en sus espacios religiosos y en los ámbitos deportivos.

Innumerables vidas tuvieron que ser vividas detrás de una fachada, o en la precaria realidad de la discriminación permanente.

El auto-odio que sintieron, castigados por una sociedad heteronormativa, durante muchos años de armario. Una esfera tan preciada en la vida de cualquier persona, como ser el ejercicio libre del amor, estaba, en cierto modo, privatizada. La mentira, en algunos casos, la marginación, en otros, la vergüenza, en todos. Por eso es que el Orgullo, con mayúscula, fue su respuesta política.

victoria donda, titular Titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) 

Su reclamo era necesario y urgente.

Los grupos LGBTIQ+ desplegaron toda su creatividad en jornadas de debate, eventos artísticos, eslóganes, marchas y festivales para hacer ver que el libreto del amor no podía haber terminado de ser escrito en el siglo XIX, nuestro Código Civil de entonces, había sido sancionado en 1871.

Imagen Infobae

El amor vence al odio

De los 240 Diputadas y Diputados que asistieron a la votación en mayo, solo 126 votaron positivo.

En la primera votación se rechazó el dictamen de mayoría de la comisión, lo que permitió votar la media sanción de Diputados. Esa votación registró 33 senadores a favor del matrimonio igualitario, 27 en contra y tres abstenciones. 

El Matrimonio Igualitario era Ley y nuestra sociedad ya no era la misma.

La violencia empezó a tener un nombre de difusión masiva: el homo-odio. Ya no eran “opiniones”, “puntos de vista”, “no tener una postura tomada”, “chistes”. Se empezó a reconocer una discriminación que estaba soterrada, y muchos avances y reclamos avanzaron el paralelo, como la Ley de Identidad de Género.

Las personas casadas según la nueva ley pudieron a partir de entonces adoptar hijxs, dándose a partir de 2010 un doble mecanismo de restitución de derechos: a los adultos, la posibilidad de casarse con quien quisieran; a los menores de edad, la de contar con una familia que los pueda y quiera criar.

Argentina exporta igualdad

Más de 400 parejas de turistas se casaron en el país, afirmaron desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).

Esto es posible porque la Ley de Matrimonio Igualitario que rige en la Argentina es la única en el mundo que es aplicable también a todos los extranjeros no residentes.

María Rachid, titular del Instituto contra la Discriminación de la Defensoría del Pueblo en la Ciudad de Buenos Aires, sostuvo que el hecho de que el país le reconozca este derecho a quienes no residen en su territorio abre la posibilidad a las personas extranjeras de poder reclamar «su derecho al matrimonio en sus países (de origen) basándose en convenios internacionales que reconocen el matrimonio celebrado» más allá de sus propias fronteras.

La primer boda igualitaria de extranjeros se celebró en Rosario

La historia de Simón Cazal y Sergio López fue muy conocida cuando el 23 de marzo del año 2012 vinieron desde Paraguay para llevar a cabo la primera boda igualitaria de extranjeros en la Argentina, que se celebró en el Registro Central de Rosario, Santa Fe.

«Inauguramos la reglamentación de ley que habíamos militado con la FALGBT», contó Simón a Télam, quien forma parte de la organización paraguaya SomosGay.

«En Paraguay, lo que hicimos fue una presentación judicial para lograr la validación del matrimonio que rige para matrimonios heterosexuales pero que aquí se truncó porque nuestro gobierno es militante de la tesis de dominio católico, entonces se encargan de tener a todo el departamento judicial bloqueado para que no se reconozca, ni se admita, ni se inicie ningún reconocimiento de derecho de ninguna persona LGTB», explicó Cazal.

En este sentido, añadió que «en ese proceso, mediante una acordada administrativa, bloquearon la legalización del acta del matrimonio de la Argentina».

En cuanto a los cambios a partir de su boda, aseveró que sí los hubo: «Aquí se discutió y se sigue discutiendo el tema pero Paraguay es el ejemplo del impacto negativo que puede tener un país vecino y todo lo que Argentina hace, radicaliza más a los sectores conservadores que tiene el gobierno».

«A quienes no les importan los derechos humanos, ni la injusticia social», sentenció Simón Cazal, al tiempo que añadió: «Más allá del reclamo social que el movimiento lleva, y los intentos de presentar proyectos, lastimosamente por el clima social de aquí no ha podido avanzar».

«El impacto fue la innegable presencia del tema para el gobierno y en nuestro caso, nuestro gobierno, como no lo pudo negar, se puso a militar en contra», relató Simón.

Para él, «la sociedad (paraguaya) está más avanzada que el gobierno y acepta, en gran medida, que el matrimonio igualitario esté legislado pero hasta que no cambie algo en la lógica de élite del gobierno, no va a pasar».

La opinión de Esteban Paulón, Director Ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas LGBT+ e integrante de la FALGBT


En este sentido, Esteban Paulón, Director Ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas LGBT+ e integrante de la FALGBT, precisó a Télam: «Poder viajar a un país que tiene la posibilidad de aprobar el derecho y celebrar el matrimonio ayuda muchísimo a veces a fines prácticos como es el caso de parejas que pudieron reunificar la familia a partir del matrimonio igualitario en la Argentina y en otros casos, desde una posición política, para demandar pública y judicialmente ese derecho que no se les está reconociendo».

El matrimonio, en definitiva, implica el acceso a una cierta cantidad de derechos y a una consideración social en relación con la igualdad de derechos.

esteban paulón, director ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas LGtbiq+ e integrante de la FALGBT

Desde la Federación remarcaron que el matrimonio igualitario para turistas comprende dos aspectos: «El costado obviamente afectivo, sentimental y del amor, que es súper importante y también entendemos que el matrimonio, en definitiva, implica el acceso a una cierta cantidad de derechos y a una consideración social en relación a la igualdad de derechos».

Al respecto, Paulón afirmó: «Si tenemos este derecho que hemos conquistado y podemos compartirlo, tenemos la obligación moral de compartirlo porque hay mucha gente que la está pasando muy mal y, tal vez, esto puede salvarle la vida o permitirle vivir una vida un poco mejor».

Para finalizar, destacó que la posibilidad de venir a casarse a la Argentina permitió que muchas parejas «pudieran acceder a ese reconocimiento en sus propios países y que, en definitiva, pudieran vivir su vida de acuerdo con lo que sentían y con el aval del Estado».

Con más de 24.000 matrimonios igualitarios celebrados seguimos aportando, desde lo personal y lo político, a alumbrar una generación nativo-igualitaria, para la cual estos derechos conquistados son un piso desde el cual alcanzar todo lo que aún falta.

Y en mi plano personal (y también político) se cumplen 11 años desde que conocí a mi compañero de vida con quien construimos con mucho orgullo, nuestra familia no binaria.

Porque lo personal es político, hasta que la última de las injusticias – personales y colectivas – deje de dolernos en el cuerpo, seguiremos luchando para construir una sociedad más amorosa y con más igualdad. Y un mundo, en el que quepan todos los mundos.

Esteban Paulón
Director Ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas LGBT+. Integrante de la CD de la FALGBT. Pre-candidato a Concejal por la lista Más Para Rosario en el Frente Progresista Cívico y Social.

Personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, transgénero e intersexuales son aún perseguidas en muchos países por el mero hecho de serlo.

¿Qué pasa en el mundo con la diversidad sexual?

En muchos países se encarcela a personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales en aplicación de leyes que penalizan su orientación sexual o su identidad de género y convierten un beso en un delito. Se les tortura para obtener confesiones de «desviación» y se les viola para «curarlos» de ella.

Amnistía Internacional trabaja desde 1991 por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), que en muchas partes del mundo no son respetados:

  • Se les niega el disfrute en condiciones de igualdad de su derecho a la vida, a la libertad y a la integridad física.
  • Se les despoja de derechos fundamentales como las libertades de asociación y de expresión.
  • Se les recortan sus derechos a la vida privada, al trabajo, a la educación y a la atención médica.

Las sanciones impuestas por motivos de orientación o identidad sexual son muy variadas, y en 11 países la homosexualidad podría suponer pena de muerte, aunque no todos la aplican.

EN CUATRO DE CADA DIEZ PAÍSES DEL MUNDO, SER HOMOSEXUAL ES UN DELITO CASTIGADO CON LA CÁRCEL, INCLUSO CON LA MUERTE



En torno a 70 países tipifican como ilegales las relaciones consentidas entre personas del mismo sexo, y la gran mayoría las castigan con penas de cárcel.

En algunos casos son dirigentes políticos quienes hacen gala de una agresiva homofobia, como el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, quien llegó a decir públicamente que los homosexuales son «peores que cerdos y perros», o como algunos políticos de Letonia, Lituania, Bulgaria o Polonia que se opusieron a la celebración de actos de apoyo a la igualdad del colectivo LGBTI.

En Rusia también se hostiga a las organizaciones LGBTI con descalificaciones como la de pretender «reducir la población de la Federación Rusa».

Además, hay países donde la homosexualidad no está penada legalmente pero en los que las personas LGBTI sufren de forma diaria discriminación y crímenes de odio.

El discurso homofóbico de muchos gobernantes, políticos, religiosos y medios de comunicación fomenta un clima de intolerancia y discriminación contra la diversidad sexual de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales, e incluso alienta la violencia contra esas personas.

Del mismo modo que el sexo y la raza, la identidad de género y la orientación sexual están ligadas a aspectos fundamentales de la identidad humana y afectan al núcleo del derecho a la integridad física y mental de las personas.

Por eso, la falta de respeto a los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales –incluido el matrimonio civil entre personas del mismo sexo– entra de lleno en el ámbito de los derechos humanos y es motivo de preocupación para Amnistía Internacional.

Niveles de odio y discriminación

La orientación sexual e identidad de género sigue siendo en muchos Estados de Europa del Este y Centroeuropa un tabú social que conlleva rechazo, discriminación y abuso hacia ellas. Estas personas ven frecuentemente vulnerados sus derechos humanos en ámbitos como la educación, el empleo o la salud.

En países como Letonia, Lituania, Bulgaria, Croacia, Serbia, Hungría, Moldavia o Rusia es frecuente la vulneración del derecho a la libertad de expresión y reunión o los crímenes de odio contra estas personas.

En África las personas LGBTI continúan sufriendo abusos o discriminación en países como Camerún, Kenia, Senegal, Tanzania, Togo y Uganda.

En América, Brasil sigue siendo el país más mortífero del mundo para las personas trans.

En países como Argentina, Bahamas, El Salvador, Haití, Honduras, Jamaica, República Dominicana o Venezuela, se mantienen niveles elevados de crímenes de odio, apología del odio y discriminación, así como asesinatos y persecución contra activistas LGBTI.

En Asia, en países como Indonesia o Malasia las personas LGBTI sufren hostigamientos, discriminación y violencia.

En Oriente Medio y Norte de África, en Bahrein, Egipto, Irán, Marruecos y Túnez se detiene y encarcela las personas LGBTI por cargos de «actos licenciosos» o «conducta inmoral», y se las persigue en aplicación de leyes que penalizan las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo.

Derecho del colectivo LGBTI a no sufrir discriminación por diversidad sexual

Se trata de un principio básico, subrayado claramente en los principales instrumentos de derechos humanos:

  • Artículo 2 del Pacto de Derechos Civiles y Políticos.
     
  • Organismos de Naciones Unidas que vigilan los tratados de derechos humanos, como el Comité de Derechos Humanos y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, han afirmado la prohibición de discriminación en razón de las orientaciones sexuales e identidad de género.
     
  • La Alta Comisionada de Naciones Unidas presentó en diciembre de 2012 su primer informe sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género, y señaló que reconocer la igualdad de derechos de todas las personas no implica crear nuevos derechos o extenderlos a un nuevo territorio. Se trata de insistir en que todas las personas tienen derecho a disfrutar de los mismos derechos e igual protección del derecho internacional.

Matrimonio entre personas del mismo sexo

Para Amnistía Internacional, en el matrimonio civil entre personas del mismo sexo se ponen en juego derechos humanos de las personas.

De acuerdo con las normas internacionales, la organización considera que denegar el derecho a casarse, basándose en el sexo de sus parejas, viola los derechos a la no discriminación, a la igualdad ante la ley y a casarse y formar una familia. 

Amnistía Internacional, que dio la bienvenida en España a la Ley 13/2005 de 1 de julio, que modificaba el Código Civil para reconocer el matrimonio civil entre personas del mismo sexo, cree que los Estados deben proteger y garantizar este derecho y abstenerse de discriminarlo por causa de orientación sexual e identidad de género.

Esta posición ha sido avalada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que reconoció que las parejas del mismo sexo tienen derecho a casarse y formar una familia con base en el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. 

Además, el derecho de las personas adultas a unirse voluntariamente en matrimonio está reconocido en el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el artículo 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. 

La tercera causa por la que más se recibieron denuncias en el INADI

En consonancia con lo que ocurre en el mundo, según el INADI, la tercera causa por la que más se recibieron denuncias en el período 2008-2019 fue la pertenencia al colectivo LGTBIQ+.

En agosto de 2020, el INADI tuvo que lanzar un comunicado llamando la atención a los bancos de donación de sangre por utilizar las categorías de “varones que tengan o hayan tenido relaciones entre hombres” y “mujeres que tengan o hayan tenido pareja sexual hombre que tiene también sexo con hombres”.

Hay que seguir trabajando desde la información, la educación y la escucha.

Las herramientas como la Ley Micaela, que capacita a lxs funcionarixs públicxs, y la Educación Sexual Integral en las escuelas, que aborda los derechos de la totalidad de nuestras prácticas afectivas, son indispensables para seguir construyendo igualdad, otorgar y hacer cumplir derechos.

Queda mucho, mucho por hacer.

Fuente: Télam | Amnistía Internacional | Politicas LGTBI | Infobae

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Por Marita Beros

Emprendedora antes que Diseñadora de Indumentaria. Mamá de Almendra y compañera de Claudio. Me gusta el café y compartir momentos con amigos y amigas. Me reinventé como copywriter, redactora digital y creadora de contenidos. Te brindo mis servicios de consultoría digital (las 3C) para la transformación de tu negocio y comparto mi conocimiento para emprender en vasoyagua.com

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