René Favaloro

René Favaloro nació el 12 de julio de 1923, en la ciudad bonaerense de La Plata. En conmemoración a su natalicio se celebra el Día de la Medicina Social.

La técnica del by-pass aorto-coronario

Fue médico cardiólogo, cirujano y docente, reconocido mundialmente por haber desarrollado la técnica de bypass coronario con empleo de la vena safena. Publicó más de 300 trabajos sobre medicina.


René Favaloro, un prestigioso cirujano de tórax, fue el creador de la técnica del bypass aortocoronario, o cirugía de revascularización miocárdica, que le otorgó gran prestigio internacional.

La técnica del bypass desarrollada por el cardiocirujano argentino René Favaloro figura en la plataforma cultural de Google como uno de los «400 inventos y descubrimientos que cambiaron la historia de la humanidad».

El procedimiento cambió radicalmente la historia de la enfermedad coronaria.

bypass aortocoronario- rene favaloro
El bypass de René Favaloro

Homenaje de la TV Pública publicado en 14 de julio de 2017

Su vida y su trayectoria

Nacido el 12 de julio de 1923 en el barrio El Mondongo, de La Plata, hijo de Manuel Favaloro (carpintero) e Ida Raffaelli (modista), Favaloro ingresó a la Facultad de Medicina de Universidad Nacional de La Plata a fines de los ’30.

Tras su graduación, Favaloro fue médico rural en la localidad pampeana de Jacinto Aráuz, donde realizó una importantísima tarea de prevención y difusión que llevó a una reducción drástica de la mortalidad infantil en la zona de influencia.

Se encuentra digitalizada, en formato de acceso abierto, “Ileo -Síntesis diagnóstica la tesis de doctorado de 100 páginas que presentó en la Universidad Nacional de La Plata, que al momento de presentarla se la dedicó a su abuela Cesárea.

A poco de graduarse le llegó una carta de un tío, quien vivía en la localidad de Jacinto Aráuz (La Pampa), en la cual le contaba que en ese pueblo de 3500 habitantes se necesitaban médicos.

Junto con su hermano Juan José puso en marcha un centro asistencial y logró reducir la mortalidad infantil en la zona, al igual que las infecciones en los partos y la desnutrición, todo gracias a campañas de difusión sanitarias que realizaba con la ayuda de las iglesias, las escuelas y las instituciones intermedias.

En los años 60 partió a Estados Unidos, tras 12 años como médico rural, para formarse como cirujano de tórax con el equipo de la Cleveland Clinic, de Ohio, al que eligió en base a su excelencia y referencias académicas.

El 9 de mayo de 1967, en la Cleveland Clinic, Favaloro condujo la primera operación a una mujer de 51 años con su nueva técnica de bypass, que revolucionó la cardiología mundial.

Sólo en los Estados Unidos se realizan 700.000 bypasses al año.

Rene Favaloro

Su retorno a la Argentina

Su prestigio y trascendencia fue tal que, en 1992, el diario The New York Times lo consideró un «héroe mundial que cambió parte de la medicina moderna».

De retorno a su Argentina natal, creó en 1975 la Fundación Favaloro, un centro de capacitación para médicos de diferentes partes del mundo.

Además del Laboratorio de Investigación Básica, dependiente del Departamento de Investigación y Docencia de la Fundación, luego convertido en el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas.

Puedes acceder y hacer un recorrido virtual sobre la vida y trayectoria del legendario médico argentino muestra virtual de Google. En la lista encuentras desde la explosión del Big Bang hasta el telescopio de Galileo Galilei y el único descubrimiento latinoamericano: el Bypass aortocoronario de Favoloro.

Asimismo, fue creador de la Universidad Favaloro y del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.

Estaba a favor del aborto, como una política de salud pública.

Su personalidad


A pesar de ser un hombre que revolucionó la cardiología por ser el creador de una técnica que permitió salvar millones de vidas en el mundo, Favaloro se mostraba como una persona humilde, que anteponía los logros en equipo antes que los individuales.

Era un apasionado por el trabajo, los pacientes y la sociedad. Era un visionario y de mente abierta, porque pensaba que había que superar su trabajo. Su obsesión era el paciente, que no son números, que deben ser respetados. Favaloro hacía hincapié en prevenir los factores de riesgo, la cirugía no cura la enfermedad.

Secretario de la Fundación, Oscar Mendiz

Sus colegas suelen destacar como «fundamental» la visión de Favaloro en cuanto al funcionamiento de los sistemas de salud, que deben trabajar en la prevención además del tratamiento de las enfermedades.

El doctor René Favaloro creía que la medicina tenía que tener tres pilares esenciales: la asistencia médica, la docencia y la investigación.

Su compromiso social

Favaloro se destacó como cardiocirujano, y su compromiso social lo llevó a integrar la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas, que generó el informe Nunca Más sobre los crímenes de Estado consumados por la última dictadura cívico-militar (1976-83).

Escribió obras sobre medicina y también como aficionado a la historia:

  • «Tratamiento quirúrgico de la arteriosclerosis coronaria»
  • «Recuerdos de un médico rural»
  • «¿Conoce Ud. a San Martín?»
  • «La memoria de Guayaquil»
  • «De La Pampa a los Estados Unidos», en el que relata su trayectoria de médico rural y el salto a la excelencia que lo lleva a ser uno de los cardiocirujanos más importantes de la historia.

Su suicidio

El prestigioso cardiocirujano se suicidó el 29 de julio del 2000 al dispararse en el corazón, agobiado por la crisis financiera que atravesaba su Fundación y decepcionado ante la falta de respuestas por parte de las autoridades y de los empresarios.

El Dr. René Favaloro dejó como legado en su departamento siete cartas cuyo contenido se reveló parcialmente.

En una de ellas, dirigida a las «autoridades competentes”, dejaba en claro que había decidido quitarse la vida, y explicaba que la crisis económica que atravesaba la Fundación Favaloro había sido el desencadenante de su determinación.

En aquel entonces, el fiscal que intervino en la causa, Claudio Soca, precisó que el médico había hecho mención a las deudas millonarias que mantenían con su fundación numerosas obras sociales, entre ellas, el PAMI.

Al frente del PAMI, en aquel entonces, estaba en calidad de interventor una de las figuras top del PRO, ahora Cambiemos, Horacio Rodríguez Larreta.

En ese momento, Rodríguez Larreta se escudó manifestando que la obra social no tenía «una deuda verificada» con la Fundación Favaloro pero reconoció la existencia de un «viejo reclamo” millonario de facturas fechadas entre el año 1993 y 1995, «que no figuraban en los libros contables» del PAMI.


Maria Eugenia Vidal en ese momento era asesora del interventor del PAMI Rodriguez Larreta, ambos intentaron coimear a Favaloro, él se nego, y la respuesta fue «vamos a ver con que le pagas ahora a tus acreedores». Esto se dijo por ahí, y nadie lo replicó.

PARTE DE LA CARTA DE FAVALORO
“Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente)”.

Aunque algunxs hacen como que no fue su responsabilidad y muestran su hipocresía:

Carta del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 – 14,30 horas


Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria.

Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Güemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de postgrado a todos los niveles.

Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno.

La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.

La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

Nunca permití que se tocara un solo peso de lo que no nos correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

Este era nuestro único contacto.


A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación.

Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.


Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza).

Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!

Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.

Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.

Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.

Lo mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. ‘Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?’. ‘Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe’.

El cirujano ‘de real valor’ además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las ‘indicaciones’ de su cardiólogo. ‘¿Doctor, usted sigue operando?’ y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.

Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna ‘lecture’ de significación.

Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos.

Pero aquí, vuelven a insertarse en el ‘sistema’ y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios.

Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter eco, camara y etc, etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.

No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado.

Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle ‘la operación económica’ y entregará el sobre correspondiente!.

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir ‘no hay camas disponibles’.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales.

A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses.

Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.

Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una!

Aquí, ni soñando. Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!.

Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta.

Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic , le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al ´sistema’.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

‘Pondremos gente a organizar todo’. Hay ‘especialistas’ que saben como hacerlo. ‘Debes dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabes nada, que no estás enterado’. ‘Debes comprenderlo si querés salvar a la Fundación’.

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: ‘a mí no me ha derrotado nadie’.

Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla.

Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional.

Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular.

El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.
‘¡La leyenda, la leyenda!’

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación.

Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.

Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos

René Favaloro

Luego de las especulaciones de los motivos, de los rumores, de las hipótesis falsas y de los ecos mediáticos, todo siguió como antes. Su muerte no sirvió como lección.

Su recuerdo a lo largo del tiempo

El recuerdo de Favaloro en el país se agiganta con el tiempo.

En 2015, fue inaugurado el Hospital General de Agudos «René Favaloro» en el partido bonaerense de La Matanza, cuyos servicios están orientados a la maternidad y la infancia.

El presidente Fernández encabezó por videoconferencia el acto de apertura del Hospital Favaloro, en la localidad de Rafael Castillo, en La Matanza.

El centro de salud había sido construido durante la gestión de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero luego, en el gobierno de Cambiemos, nadie lo puso en marcha y quedó abandonado.

Pudimos abrir las puertas de este hospital, que suma 155 camas, y lo terminamos en cuatro meses, luego de que el gobierno anterior lo tuvo cerrado durante cuatro años, con la consecuencia de su vandalización.

ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis-2020

El 9 de julio de 2016, más de cien ciudades argentinas colocaron en simultáneo, murales con dibujos de corazones en honor a Favaloro y su creación del by pass.

Niños, familiares de personas operadas por el cardiocirujano, pacientes salvados por Favaloro y extranjeros colaboraron con las obras enviando su corazón de azulejo para sumarlo al dibujo general creado por las muralistas a cargo del proyecto en cada ciudad.

En 2019, poco antes del aniversario 19° de su suicidio, la Legislatura porteña aprobó la condonación de una deuda de $ 8,5 millones de pesos que la entidad mantenía con la ciudad de Buenos Aires. La iniciativa, impulsada por el bloque de Vamos Juntos, contó con el apoyo de los 47 diputados presentes al momento de la votación.

La deuda correspondía al período comprendido entre enero de 2013 y julio de 2014 inclusive, por la suma de 8.575.019 pesos en concepto de impuesto inmobiliario y tasa por prestación de servicios. La diputada Paula Villalba, autora del proyecto, explicó el pedido de condonación de deuda en «los aportes, la responsabilidad social» de su fundador, el prestigioso cardiocirujano René Favaloro (1923-2000) y el «compromiso que ha manifestado la Fundación».

El Presidente Alberto Fernández recordó el 29 de julio de 2020, en plena pandemia del coronavirus, la figura del médico René Favaloro:

La Medicina Social en Argentina

El mejor homenaje que se le puede hacer a este hombre bueno que siempre fue un médico rural es hacernos eco de su legado y que el «sistema de salud» sea para todxs, porque el acceso a la salud es el derechos de todxs.

¿Existe la medicina social en Argentina?

El Día Nacional de la Medicina Social fue impulsado a partir de la Ley 25.598 del 2002.

En nuestro país hay experiencias de medicina social, como la del Dr. René Favaloro, y se está fortaleciendo en la Provincia de Buenos Aires.

La experiencia de lxs alumnxs de la Universidad Favaloro, revela la gravedad de la situación social en el interior del país.

La experiencia de la alumna de la Universidad Favaloro

Raquel Vázquez, médica clínica egresada de la primera promoción de la Universidad Favaloro en 1998 y hoy docente en la misma institución, tiene a su cargo, la coordinación de la práctica final obligatoria del último año de la carrera de Medicina, a la que denominan «rotación rural».

René Favaloro fue el creador de esta práctica y su objetivo»era que los egresados incorporen una mirada social y devolver a la sociedad el conocimiento adquirido para educar y prevenir enfermedades», detalla Raquel a Télam.

La medicina social «tiene que ver con actividades de prevención primaria de las enfermedades y atención oportuna y se vincula a lo rural «porque hay lugares muy alejados de los centros urbanos, donde las personas no llegan al hospital por falta de recursos económicos o de movilidad», Raquel explicó a Télam.

En 1998, como alumna, Raquel realizó la primera práctica de rotación rural de la Universidad Favaloro y viajó a la ciudad de Orán, en la provincia de Salta, donde estuvo dos meses en un hospital que realizaba campañas para visitar parajes muy alejados.

En esta experiencia, Raquel durmió en escuelas y visitó poblados pequeños donde no llegaba la medicación ni había farmacias.

«Todo había que llevarlo, controlar embarazadas, recién nacidos y aplicar la vacunación», contó.

Entre los legados fundamentales que le transmitió Favaloro y que ella a su vez transmite a sus alumnos/as está el trato personal, humano y respetuoso hacia las personas, basándose siempre en el rigor científico y ponerse del lado del paciente para ayudarlo en lo que necesite.

La experiencia de una residente

Camila Abud (28) es residente de segundo año de Cardiología de la Fundación Favaloro e hizo la práctica de rotación rural hace tres años. En su caso, viajó a Frías, en la provincia de Santiago del Estero.

Allí estuvo durante tres meses viviendo en un hospital y recorrió distintos pueblos que no contaban con agua potable, ni luz y «si no íbamos no tenían forma de llegar a la salud», dijo a Télam.

En ese lugar, aprendió «nuevas maneras de resolver situaciones sin tener toda la aparatología que tenemos la suerte de tener en Favaloro».

«Nos encontramos con realidades muy diferentes -rememora Camila-: nenes con lesiones de hace días que se la aguantaban sin antibióticos; y si tenían una urgencia como apendicitis no contaban con la plata para pagar el traslado ni la intervención».

«Las cosas que surgían eran fuertes -relata la residente-, nenas que preguntaban si era normal tener relaciones entre familia, y ahí había que detectar si había casos de violación en un contexto de alta tasa de embarazo adolescente por abuso intrafamiliar».

Camila destaca la importancia de la práctica porque «conocer esto te vuelve diferente, te vuelve consciente».

Con la pandemia, la práctica de rotación rural de la Universidad Favaloro en las provincias se suspendió, pero la práctica se readaptó como voluntariado dentro del hospital con los alumnos más avanzados, quienes colaboran con enfermería y en distintas especialidades.

Destacaron la importancia del paradigma biopsicosocial que se aborda desde el primer año de carrera y que la Universidad está impulsando hace dos años la aplicación de la perspectiva de género, a través de un observatorio, capacitaciones, diplomatura y la revisión de todos los programas de las carreras de la facultad de Ciencias Médicas.

La Medicina Social es la clave a fortalecer.

Mientras tanto… las últimas noticias: Trabajadorxs de la salud en CABA iniciaron un paro por 48 horas en reclamo de mejoras salariales, y, en Rosario, despidieron a 100 trabajadorxs de la salud del Geriátrico Provincial (Ayolas y Necochea) de un día para otro.

Queda mucho por hacer.

Por Marita Beros

Emprendedora antes que Diseñadora de Indumentaria. Mamá de Almendra y compañera de Claudio. Me gusta el café y compartir momentos con amigos y amigas. Me reinventé como copywriter, redactora digital y creadora de contenidos. Te brindo mis servicios de consultoría digital (las 3C) para la transformación de tu negocio y comparto mi conocimiento para emprender en vasoyagua.com

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